Artículo del Facoblog

Presuntuosidad y Redes Sociales

Unos días atrás el Dr. José Antonio Gegúndez encendía el foro con sus reflexiones sobre el uso de las redes sociales (RRSS) para hablar en exceso de nosotros mismos.

Según exponía, nos dejamos llevar por el marketing actual, según el cual todo lo que hagamos y no sea visible, ni vende ni es trascendente lo que nos hace caer en la presunción y la vanagloria.

El auténtico reconocimiento viene de nuestros semejantes- decía- después de demostrar un conjunto de valores humanos: humildad, tolerancia, ética, bondad, honestidad, solidaridad, expresión de afecto y agradecimiento.

Haciendo un paralelismo con la lucha contra el cambio climático proponía frenar el “cambio mediático” recuperando los valores humanistas.

Hay que fomentar más la virtud que el valor, ya que la virtud es poner en práctica el valor, nos proponía Javier Pascual.

Liliana Kiraz recordaba los usos y costumbres en Estados Unidos como ejemplo del marketing feroz, donde todo son éxitos y no hay fracasos, mientras Christian Fau opinaba que todos somos imperfectos, que no hay que ponerse metas imposibles de cumplir y hay que ser feliz sin compararse con nadie.

Marcos Gómez aportaba un punto de vista diferente: en tanto y en cuanto se nos considera emprendedores, competimos con otras empresas (los compañeros) para obtener las preferencias de los clientes, a la sazón nuestros pacientes. Lo que nos lleva a un perfil totalmente mercantilista en la utilización de las RRSS.

¿Hace falta una regulación para evitar estos excesos en el uso de estos nuevos canales de comunicación por parte de los médicos? En opinión de Manel Dolcet, sí. No sólo por cuestiones de deontología y ética médica, sino también por estética.

Generalmente, quienes más ruido hacen en las redes no son precisamente los que aportan más valor. Nos lo ejemplificaba Enrique Suárez citando una frase muy poética del Dr. Rafael Cordero Moreno: “Allá donde el río es más profundo es donde sus aguas son más tranquilas”.

Aunque no siempre debe ser así: en el caso de las ONG’s, difundir su labor y publicitar sus logros es imprescindible para conseguir más adhesiones y colaboración en sus emprendimientos. Siempre con medida, transparencia y elegancia, en palabras de Elena Barraquer.

Gustavo Goldmann defiende la libertad de expresión: propone no juzgar a quien lo hace siempre y cuando no desacredite la tarea médica. También adhiere a la libertad de expresión Reinaldo Echevarría, quien se preguntaba si es más pecador el exhibicionista o el voyerista de internet que ejerce su poder con los “me gusta”. Discrepaba de apelar a un ente moderador y ponía sobre la mesa la cuestión generacional: los más veteranos a veces no entienden muy bien del funcionamiento de las redes. Se sumaba Rodrigo Abreu para quien “no hay que ponerle puertas al campo” y aprender de los más jóvenes, nativos digitales, el uso de diferentes plataformas. Nos recordaba que según decía el Profesor Murube del Castillo, “el ego mueve al mundo” así que deberíamos reflexionar hasta qué punto es malo cultivarlo.

Aquí podríamos entrar en disquisiciones filosóficas y psicológicas sobre el ego, pero creo que todos tenemos claro que la exacerbación del ego- la egolatría- es la que lleva a la vanidad y la presuntuosidad que ponía de relieve el Dr. Gegúndez. Desarrollar el ego en sentido positivo nos hace personas.

Una autoridad en la materia, Eduardo Viteri, nos ilustraba sobre el buen uso de las redes: Publicar contenido claro y que aporte valor para la gente, el desarrollo de la educación virtual tal como lo hacen desde el campus PAAO, Oftalmologi o el mismo Facoelche, que han llevado la formación de posgrado al siguiente nivel. Hay que confiar en la inteligencia de las personas, que seguramente a quien sólo da a conocer contenido fatuo y vanidoso, dejarán de seguirle.

Compartía además un vídeo muy recomendable sobre la utilización de RRSS recomendando, entre otros importantes consejos, el contar con la colaboración de profesionales de la comunicación para conseguir un resultado profesional trabajando conjuntamente los contenidos.

Presentación del Dr. Viteri

Gerardo Valvecchia adhería a la difusión de contenidos relevantes poniendo como ejemplo la gran participación online en Facoextrema.

Para Manuel Garza León es fácil discriminar si lo que vamos a compartir es contenido útil o presuntuoso respondiendo a la pregunta: ¿Quién se va a beneficiar, yo o los pacientes? Y en la misma línea Lisandro Carnielli afirmaba que hoy en día estar o no estar en internet ya no es una opción, la opción es cómo vamos a estar. Distingue tres maneras de estar en las redes: con contenido científico relevante para compartir con nuestros pares, contenido sencillo dirigido a los pacientes o contenido personal / familiar para compartir con nuestro entorno más próximo.

No siempre los mejores son los que se exponen, nos recordaba David Pérez Silguero, hay grandes profesionales “silenciosos”, aunque también hay que agradecer a quienes generosamente comparten con nosotros sus conocimientos a través de la red.

Algunos se manifiestan creyentes del contacto personal, como Jesús Martínez Rodríguez, aún reconociendo que no hay marcha atrás en estas nuevas formas de comunicación. Sólo es cuestión de tiempo que aprendamos “a distinguir entre quién es verdadero y quién un vendepeines”.

Fernando Soler nos ilustraba sobre las diferencias en Facebook entre un perfil y una fan page, apostando por esta última para un contacto más profesional de cara al público.

Al parecer, hay dos tipos claramente diferenciados de personalidades entre nosotros: están los extrovertidos del “posteo, luego existo” y los introvertidos, partidarios del “pienso, luego existo” según nos contaba José Miguel Varas. También nos llamaba la atención sobre el exceso de información que muchas veces llega a saturarnos, para lo que Lisandro Carnielli aportaba un neologismo: la infoxicación, intoxicación producida por exceso de información.

Cerrando el círculo, Gegúndez nos propone contrarrestar la difusión de la vanidad con la profesionalización de nuestra presencia en redes, la veracidad y el valor de los contenidos.

Conclusiones: hay y habrá muchas y para todos los gustos. La vanidad, tanto personal como profesional, nos hace cosquillas a cada paso y es difícil a veces sustraerse a sus encantos. Pero como decía una vez un alto ejecutivo a quien no ahorraban elogios y homenajes, “la verdad llega a la noche, cuando te sientas en el borde de la cama a quitarte los zapatos. Ese eres tú”.

COROLARIO

«Como ejemplo de todo lo anterior, ayer, día 19 de junio de 2019 el Rey Felipe VI hizo la entrega de las medallas al mérito civil: todas eran personas humildes, desconocidas, pero que habían hecho enormes méritos en sus respectivos campos. Esa es también la gente de la que tenemos que aprender.»

José Antonio Gegúndez

ACLARANDO CONCEPTOS EN FACEBOOK

Tras el hilo que inició José A. Gegúndez y que ha culminado en este artículo de Carmelina Brito vamos a aclarar algunos conceptos del uso de la Red Social más conocida y usada que es FaceBook.

Existe un error común de manejo y gestión de la misma que facilita la sobrecarga de presuntuosos. Cuando uno quiere estar en Facebook puede hacerlo de dos formas diferentes. La más usual es “el perfil” que es una página personal y que como todos sabéis se maneja agregando amigos y compartiendo amistades. Tiene una limitación de 5.000 amigos y a partir de ahí ya no crece. Acordaros de Roberto Carlos cuando cantaba aquello de quiero tener un millón de amigos. Pues no.

La otra forma es la Fan Page, es decir página de fans o seguidores y esta es la forma profesional de estar en Facebook. A diferencia de perfiles, las fanpages son espacios que reúnen a personas interesadas sobre un asunto, empresa, causa o personalidad en común sin la necesidad de la aprobación de amistad. Es el fan que elige si va o no seguir las actualizaciones de determinada página. Por ejemplo la página de FacoElche en Facebook es una Fan Page, a la que se agrega quien quiere y el que la gestiona solo puede sugerir una invitación a participar. Nosotros tenemos otra para nuestra Clínica.

Vamos ahora a ver lo de los presuntuosos. El Dr. Pepito Pérez oftalmólogo decide empezar su andadura en Facebook y para ello se abre un perfil, es decir la página habitual. Ahí subirá fotos de la comunión de su hijo, del viaje familiar a París, mensajes de autoestima, frases célebres, amor cuánto te quiero…y autobombo oftalmológico de auto-promoción: “Importante presencia mía en FacoElche, un año más en este congreso” con la foto correspondiente y recibiendo los mensajes de sus próximos: “Pepito eres un crack”, “Siempre a la última”….

Si el Dr. Pepito Pérez oftalmólogo quiere promocionarse, lo que es legítimo en este mundo de vanidad y competencia, que abra una Fan Page y publicite todo lo que quiera pues para eso está. Puntualmente puede insertar algo profesional muy relevante en su perfil. Claro que para Pepito su presencia en una actividad profesional es muy relevante y lo debe saber el Universo entero.

Con esto quiero aclarar un poco los conceptos y facilitar los canales de comunicación. Espero que os haya sido útil.

Fernando Soler

Autor


Carmelina Brito Muguerza
Especialista en Oftalmología.
Hospital Vithas Santa Cruz – Tenerife

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