Artículo del Facoblog

Aprender, Enseñar y Devolver: Los Tres Pilares de una Carrera de Excelencia

En el pasado FacoCaribe: Inspira el Dr. Gerardo Valvecchia impartió una conferencia magistral donde por un lado hizo un resumen de lo que es su trayectoria profesional y como entiende él las relaciones con médicos, la sociedad, lo que da, lo que recibe, la entrega y la dedicación. Nos pareció muy interesante y hemos transcrito la conferencia y la hemos preparado en modo artículo para incluirlo en el FacoBlog de FacoElche. Esperamos que os guste.

Fernando L. Soler Ferrández

Por el Dr. Gerardo Valvecchia

NOTA: Pueden acceder al vídeo desde aquí.

La trayectoria de un cirujano no se mide solo en el número de procedimientos realizados, sino en la evolución de su propósito. Tras tres décadas de carrera, el Dr. Gerardo Valvecchia compartió en Faco Caribe una reflexión profunda sobre su recorrido, estructurada en tres pilares que considera fundamentales para cualquier profesional de la salud: aprender, enseñar y devolver.

El Aprendizaje: La Humildad como Motor de Excelencia

El primer paso para el crecimiento es el reconocimiento de nuestra propia vulnerabilidad. Valvecchia sostiene que aprender es, ante todo, un acto de humildad. Nadie comienza siendo un experto; todos los grandes cirujanos han pasado por el miedo de las primeras facoemulsificaciones y el peso de las complicaciones iniciales. Sin embargo, el error bien analizado es la fuente de enseñanza más rica que existe.

Un concepto clave en su filosofía es la «dinamia». Para el doctor, el cirujano debe ser un ente dinámico, con capacidad de movimiento y adaptación constante. En sus inicios, esto significaba «arreglar cosas con alambre», usando bombas de pecera para la infusión cuando los recursos escaseaban. Hoy, con la tecnología a su favor, esa misma mentalidad le permite optimizar procesos.

Un punto crucial en su discurso es la transición de «operar cataratas» a «operar expectativas». En la actualidad, el paciente no solo busca ver, sino recuperar un estilo de vida. Esto exige que el cirujano pase de incisiones grandes a mínimas y de lentes monofocales a tecnología premium, entendiendo que cada ojo requiere un tiempo y una delicadeza única. La velocidad no es el objetivo; la excelencia es el resultado de ser meticulosos en el detalle.

La Enseñanza: Formar Criterios, no solo Manos

El segundo pilar aborda la responsabilidad de transmitir el conocimiento. Para Valvecchia, llega un punto en la carrera donde el rol de cirujano debe convivir con el de formador. Sin embargo, recalca que no se trata solo de «formar manos» que operen bien, sino de formar personas con criterio para decidir y gestionar la relación con el paciente.

La historia de Faco Extrema es el ejemplo vivo de esta visión. Lo que comenzó en 2012 como una reunión «loca» de siete amigos ante 60 personas, se ha transformado en un fenómeno global con más de 5,000 asistentes. La evolución del proyecto demuestra la importancia de la resiliencia: desde cursos casi clandestinos en carpas en medio del campo durante la pandemia, hasta la creación de una plataforma On Demand estilo Netflix para la oftalmología hispana.

La premisa es clara: «El conocimiento que no se comparte, se pierde». La enseñanza requiere bajar el ego del escenario, hablar abiertamente de las complicaciones y entender que compartir los errores ayuda a los demás a evitarlos.

Devolver: El Superpoder del Oftalmólogo

Finalmente, el Dr. Valvecchia hace un llamado a la acción social. Considera que devolver a la comunidad parte de lo recibido no es una opción, sino una obligación ética. La cirugía de catarata no es solo un procedimiento médico; es una herramienta que otorga independencia, dignidad y calidad de vida a quienes la han perdido.

El mensaje final es poderoso: los oftalmólogos poseen un «superpoder». La capacidad de restaurar la visión es una de las intervenciones más transformadoras que existen en la medicina. Usar ese poder para ayudar a quienes más lo necesitan es el acto que cierra el círculo de una carrera exitosa.

Conclusión

La charla del Dr. Valvecchia es un recordatorio de que la maestría técnica es solo una parte de la ecuación. La verdadera realización profesional llega cuando se mantiene la curiosidad del aprendiz, se abraza la generosidad del maestro y se ejerce la compasión de quien sabe que su trabajo tiene el potencial de cambiar vidas. Como bien dice el doctor: «No se desesperen, se llega», pero el camino es más valioso si se recorre con propósito.

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